Es innegable que el coronavirus nos ha afectado a todos de una manera o de otra. Hemos pasado por una situación totalmente inesperada que nos ha llevado a estar confinados en casa, aislados de la sociedad, durante más tiempo del que hubiéramos pensado y tener que adaptar nuestra vida a ello. 

No obstante, el confinamiento, al igual que todas las situaciones vividas, nos ha hecho personas más fuertes, con más capacidad de resiliencia ante las adversidades y nos ha dejado innumerables aspectos positivos, tanto sociales como personales. 

  • Descenso de la contaminación

El dióxido de nitrógeno, uno de los principales contaminantes del aire se ha reducido de forma considerable en España durante el confinamiento. Al estar restringida la circulación por carreteras, ciudades y pueblos, el aire se ha podido purificar.

  • Naturaleza y animales

El canto de los pájaros, los delfines volviendo a las costas, más visibilidad de estrellas que antes estaban ocultas por la polución, ríos y mares más limpios, montañas y parques sin plásticos ni basuras… Con las calles vacías y en silencio, los animales han disfrutado de la calma y sin la actividad humana la naturaleza ha tenido un respiro. 

  • Fomento de la solidaridad entre las personas

El confinamiento ha sacado el lado más solidario de personas y asociaciones. Hemos cumplido las normas para no poner en peligro a los demás, nos hemos ayudado entre todos, muchas personas se han ofrecido para hacer la compra a personas mayores, a vecinos que han pasado el confinamiento solos. Se han puesto en marcha iniciativas solidarias como la recogida de alimentos para las familias necesitadas y/o el apoyo psicológico por teléfono. 

  • Relaciones familiares

 Hemos tenido tiempo para convivir con la familia. Debido al ritmo diario de trabajo y rutinas muchos de nosotros no teníamos tiempo para estar con hijos, parejas, padres y abuelos en casa. Con el confinamiento esta situación ha cambiado y hemos podido disfrutar de su compañía. 

  • Aumento del tiempo libre y de calidad

Estar en casa nos ha permitido valorar más el tiempo e invertirlo en diversas actividades tanto familiares como personales que nos han dado un mayor bienestar. Hemos tenido tiempo para practicar ejercicio físico, leer algún libro, terminar tareas pendientes, ordenar y redecorar la casa, buscar y preparar nuevas recetas, cocinar con los hijos, pintar, entre otras muchas actividades. 

El confinamiento nos ha mostrado cómo sabemos ser flexibles y adaptarnos a las nuevas situaciones, aprendiendo de ellas. Porque no se trata de esperar a que pase la tormenta, sino de aprender a bailar bajo la lluvia.

Equipo de Orientadores del Sector Valencia Palma

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